Después de un tiempo como trabajadores remotos es comprensible que no quieran volver a la oficina. Estudios recientes también han demostrado que sólo el 12% de los empleados están dispuestos a trabajar a tiempo completo desde una oficina en el futuro.

Aunque conlleva sus propios retos, está claro que la implantación de un lugar de trabajo híbrido será esencial. También requiere un plan sólido para conseguir que su equipo esté a bordo antes de que decida volver a la oficina, aunque sólo sea un par de días a la semana.

Aquí tienes formas de preparar a tu equipo para el cambio.

1. Ofrezca garantías de un entorno de trabajo seguro

La seguridad física y una salud mental estable son las principales prioridades para la mayoría de los empleados. Los riesgos para la salud representan la principal diferencia entre la oficina tal y como la conocíamos antes y el futuro del lugar de trabajo. Por eso, volver a la oficina suscita naturalmente preocupaciones.

Pero los empleados ya son conscientes de estos problemas. Muchos de ellos estaban seriamente preocupados incluso antes de 2020 cuando la temporada de gripe estaba a la vuelta de la esquina. Se puede trazar una línea entre un empleador que reconoce a los empleados como el activo número uno de la empresa y otro cuyas prioridades son otras.

Elabore un plan realista para abordar la salud en la oficina, que incluya

  • Repensar los caminos de la oficina.
  • Añadir más espacio entre las mesas.
  • Revisar periódicamente la salud del personal.
  • Implantar un sistema estricto de reserva de salas para evitar el hacinamiento.
  • Hacer que la gente entre en la oficina a diferentes horas del día.
  • Mantener reuniones rutinarias a través de videollamadas.

Presenta este plan a tus empleados antes de pedirles que vuelvan a la oficina para que sean conscientes de los nuevos cambios y sugieran posibles mejoras.

2. Coloque al individuo en el centro de su negocio

El trabajo a distancia ya ha supuesto un reto en la pandemia. En un entorno híbrido, estos obstáculos no harán más que acumularse. Dentro de un lugar de trabajo híbrido, es probable que cada individuo tenga que luchar para que el horario funcione para él. Como el trabajo sigue cambiando entre la oficina y sus pantallas en casa, pueden perder la concentración y la motivación.

Esto puede frenar sus objetivos de desarrollo profesional y dejarles con la sensación de que no han conseguido todo lo que querían al final del año. Dar a cada uno la libertad de elaborar un horario que se adapte a sus necesidades puede ser un primer buen paso en este sentido.

Del mismo modo, el problema de la soledad cuando se trabaja desde casa persistirá para las personas que aún no se han adaptado. Imponer una política estricta en cuanto a cuándo se debe acudir a la oficina no funcionará para todos. Las pocas personas que se sientan constreñidas o les cueste concentrarse en casa estarán mejor con opciones flexibles que les permitan trabajar desde la oficina con sus compañeros, aunque sea de forma rotativa.

Para encontrar todos los problemas ocultos, hable con su equipo, con cada persona. Las encuestas anónimas a los empleados o los sondeos son enfoques apropiados para recibir los detalles de cuestiones delicadas que no querrían revelar de otra manera.

3. Pida la opinión de los empleados antes de realizar cualquier cambio

La era anterior al trabajo remoto dependía en gran medida de las decisiones de los directivos. La opinión de los empleados era algo que no todas las organizaciones se tomaban en serio. Incluso cuando lo hacían, las encuestas se enviaban con muy poca frecuencia. Pero el trabajo a distancia puso de manifiesto la importancia de escuchar a los empleados y atender sus demandas. A su vez, los directivos han obtenido información relevante sobre cómo podrían mejorar la satisfacción de los empleados, simplemente hablando con la gente de su empresa.

Hacer un cambio dentro de la oficina híbrida siempre puede tener un impacto muy negativo. Obliga a todo el mundo a acudir a la oficina y puedes acabar con la mitad de tu equipo enfermo. Oblígales a presentarse en un horario estricto de oficina y los perderás porque se irán a empleadores más comprensivos.

Antes de decidir nada, discútelo con todos. Los horarios, los procesos de trabajo, las herramientas, las preocupaciones, la colaboración del equipo y los deseos independientes son aspectos que debes plantear antes de volver a tu oficina.

4. Preparar el camino para nuevas restricciones

Por muy sólidos que sean tus planes de lugar de trabajo híbrido, es inevitable que aparezcan nuevas restricciones, así que no confíes sólo en tu oficina para tareas específicas del proyecto. Asegúrate de que todo lo que piensas hacer en la oficina también se puede hacer en casa. Prepara una lista de políticas o directrices, y no dejes de lado una herramienta que podría convertirse en tu mejor vía de comunicación en el proyecto.

Deja una respuesta