Detectar a un gato enfermo puede ser complicado, simplemente porque no puede hablar y su cuerpo está (normalmente) cubierto de pelo. Debido a las dificultades, los dueños de los gatos deben llevar a sus mascotas al veterinario al menos una vez al año para que les hagan un chequeo.

Si el gato es mayor (más de 7 años) o tiene problemas de salud conocidos, el veterinario probablemente recomendará visitas más frecuentes. También hay que tener en cuenta los signos de un gato enfermo entre las visitas al veterinario. Estos pueden ser signos de que su gato está enfermo:

1) Problemas con la caja de arena en los gatos enfermos

Si su gato siempre ha sido perfecto para usar la caja de arena, y de repente empieza a hacer desastres fuera de la caja, hay un problema. Los problemas de salud que pueden causar problemas con la caja de arena incluyen enfermedades renales, infecciones del tracto urinario y cálculos en la vejiga. Esto es especialmente cierto una vez que se han descartado preocupaciones tan obvias como la limpieza. (Los gatos no usan una caja de arena sucia más de lo que un humano usaría un inodoro sucio).

Si su gato parece estar haciendo un esfuerzo para orinar y/o defecar, llévelo al veterinario inmediatamente. Si el gato está tratando de ir al baño y no produce nada, podría tener una obstrucción en algún lugar, que podría ser fatal si no se trata. Esto es especialmente cierto si el gato también parece tener dolor, como gritar cuando intenta ir al baño.

2) Aumento o pérdida de peso inexplicable

Si el gato está perdiendo o ganando peso sin una razón obvia, es hora de llevarlo al veterinario. Esto es especialmente cierto si el cambio de peso parece repentino. Debido a su pequeño tamaño, el aumento o la pérdida de una sola libra de peso de un gato es aproximadamente comparable al aumento o la pérdida de 10 libras de un humano. Algo de pérdida de peso en los gatos mayores es normal, ya que pierden masa muscular, pero la extrema agilidad puede apuntar a algo serio como el cáncer.

El aumento de peso marcado puede resultar en obesidad, lo cual llevará a muchos problemas de salud. Un gato obeso puede desarrollar muchos de los mismos problemas de salud que un humano obeso, como la diabetes o las enfermedades cardíacas.

3) Sangre en la orina, las heces o el vómito

La presencia de sangre en la orina puede indicar un trastorno de las vías urinarias, especialmente si va acompañada de un esfuerzo al tratar de orinar y/o de un aumento de las visitas a la caja de arena. La sangre en las heces puede indicar una variedad de enfermedades, algunas relativamente menores. Otras, como ciertas infecciones parasitarias, son más graves.

Sin embargo, el vómito de sangre siempre es un signo de una enfermedad grave. En algunos casos, el gato vomitará lo que parece ser posos de café, y esto es en realidad sangre parcialmente digerida. Un gato que vomita sangre debe ser llevado al veterinario inmediatamente.

4) Diarrea o estreñimiento

GATO ENFERMO.

La diarrea no tratada puede provocar deshidratación, que puede ser fatal. La diarrea se produce cuando se expulsa demasiada agua con las heces, creando así una deposición suelta o acuosa. La diarrea también se asocia con un aumento en la frecuencia de la defecación.

Con el estreñimiento, el gato produce heces pequeñas, duras e infrecuentes. Un gato suele defecar una o dos veces al día. El estreñimiento es causado más comúnmente por las bolas de pelo, y puede llevar a la pérdida de peso y a la anorexia. Las ocasionales deposiciones acuosas o duras no le harán daño a un gato sano, pero la diarrea o el estreñimiento persistentes deben ser tratados por un veterinario.

5) Cambios en el apetito o en los hábitos de bebida

Si el gato se niega a comer o beber, llévalo al veterinario. El rechazo a comer o beber a menudo significa que el gato tiene dolor o se siente mal. El aumento de la sed, especialmente cuando va acompañado de un aumento de la micción, puede indicar problemas como la diabetes, la enfermedad renal o el hipertiroidismo. El aumento del apetito también puede indicar una enfermedad.

6) Vómitos repetidos

Si el gato vomita una bola de pelo de vez en cuando, eso es probablemente normal. Si vomitan varias veces al día, llévenlos al veterinario. Si vomitan sangre, llévenlos al veterinario inmediatamente.

7) Problemas de movilidad

La rigidez, la cojera y cosas similares indican problemas, especialmente en un gato joven. En un animal mayor, pueden indicar una condición como la artritis. En cualquier caso, pida al veterinario que examine a su gato, para que pueda descartar los problemas más graves y/o recomendar formas de hacer que su gato esté más cómodo.

8) Cambios de comportamiento

Los cambios repentinos de comportamiento también indican problemas en un gato enfermo.

Por ejemplo, si un gato normalmente extrovertido empieza a esconderse de repente todo el tiempo, esto puede significar que está enfermo o tiene dolor. Del mismo modo, un gato que siente dolor puede volverse agresivo, especialmente si sin querer toca un lugar dolorido.

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