Los ascensores deben tener cuidados extremos para que funcionen siempre a la perfección y no presenten fallos que puedan ocasionar molestias y posibles inconvenientes a los usuarios. Por eso es sumamente importante estar al día con los trabajos técnicos de conservación y corrección de averías, con empresas especializadas que se encarguen de realizarlos correctamente.

El mantenimiento oportuno, la conservación y cuidados adecuados de cualquier equipo o maquinaria, garantizan su perfecto funcionamiento y una vida útil prolongada, y eso aplica para cualquier aparato doméstico o industrial, incluyendo los ascensores, que son tan delicados y esenciales en cualquier casa o edificio de más de dos plantas.

Todo elevador tiene sofisticados sistemas electrónicos y mecánicos, que deben ser constantemente revisados para garantizar que funcionen bien y para detectar cualquier indicio de fallo que pueda ser corregido a tiempo.

De acuerdo con las normativas legales, todo ascensor debe tener un contrato de mantenimiento preventivo que asegure una permanente revisión de sus sistemas y funcionamiento. El propósito es prevenir que pueda fallar repentinamente y pueda afectar a una persona o a un grupo de personas cuando lo estén utilizando.

Aunque los ascensores tienen confiables sistemas de seguridad que evitan que caigan al vacío estrepitosamente, algo que solo sucede en películas, siempre es recomendable hacer sus revisiones periódicas para prevenir cualquier molesto incidente.

Al hacer los mantenimientos adecuados, se puede evitar que algún posible fallo se pueda convertir en un mal peor, que pueda generar inversiones mayores que bien pueden prevenirse cuando se hacen las revisiones oportunamente.

Mantenimiento solo con empresas especializadas

El mantenimiento de un ascensor es fundamental y debe tomarse muy en serio con empresas especializadas que se dediquen a hacer los trabajos correspondientes de la manera correcta. Es un trabajo bastante delicado del que solo se deben encargar profesionales expertos en esa área.

Además, al haber tantos tipos y modelos de ascensores, cada uno con sus particularidades y especificaciones técnicas distintas, lo más recomendable es buscar que los técnicos sean especialistas en el modelo específico de elevador que se tenga.

Hay empresas que tienen profesionales integrales especializados en el mantenimiento y la reparación de distintos tipos de ascensores para poder atender una amplia gama de modelos.

Estas compañías ofrecen trabajos garantizados, con los mejores técnicos y con la instalación de las piezas adecuadas al tipo de elevador que se deba revisar. También atienden emergencias durante las 24 horas del día, los 7 días de la semana, en cualquier momento y sin importar que se trate de las 3 de la madrugada o sea un día festivo.

Hay dos tipos de mantenimiento que se aplican a los ascensores: el preventivo y el correctivo. El preventivo, como su nombre indica, tiene por propósito prevenir, cuidar el buen funcionamiento del equipo y todos sus sistemas, sustituyendo algunas piezas que por su tiempo de operación ya cumplieron su vida útil, pero que deben cambiarse antes de que fallen, revisando todos los circuitos y sustituyendo aquellos donde se perciban signos de desgaste, además de otros trabajos que buscan evitar posibles fallos.

En cambio, el correctivo se aplica con el fin de corregir averías que aparezcan y afecten al buen funcionamiento del elevador. Pueden ser desperfectos sencillos, pero también pueden llegar a ser fallos más serios que requieran trabajos mayores. 

Los desperfectos pueden aparecer de repente, a veces sin razón aparente, aunque se hayan realizado los mantenimientos preventivos de manera oportuna; pero eso es así con cualquier máquina, lo más importante es contar con una empresa que preste los servicios oportunamente y resuelva el problema lo antes posible.

En todo caso, sea mantenimiento preventivo o correctivo, los trabajos deben hacerse con profesionales y con compañías especializadas que garanticen todo, hacerlo con personas inexpertas es correr el riesgo de que los trabajos no cumplan con los requerimientos exigidos y tengan que volverse a hacer, generando una mayor pérdida de tiempo y dinero.

Evolución del ascensor

Los inicios del ascensor se remontan más o menos  al año 300 antes de Cristo, cuando se tienen indicios de maquinarias rudimentarias accionadas por animales, hombres y hasta por agua. En el año 80 después de Cristo, se tiene una versión más avanzada que el emperador Tito de Roma mandó instalar en el Coliseo Romano, un elevador que funcionaba con cuerdas y poleas, con el que se subían a los animales y gladiadores a la arena.

Es en 1800 cuando se presentó el elevador con el concepto con el que se conoce en la actualidad: un aparato con el que suben y bajan personas y mercancías entre varias plantas de un edificio, el mismo funcionaba a vapor. En 1853 se añade el freno de emergencia, en 1887 el motor eléctrico y en 1900 la tecnología de cables de acero.

En la actualidad son mucho más avanzados y se presentan en dos tipos, hidráulicos, que el movimiento de tracción se produce con un pistón, que se impulsa por el aceite movido por una bomba, y no requieren contrapeso; y electromecánicos, que utilizan un sistema de tracción de poleas tractoras y cables, que son movidos por un motor eléctrico, y además utilizan contrapeso para ahorrar energía.

Las velocidades de funcionamiento de un ascensor también son distintas, dependen del tipo y el modelo de los equipos. Los hay de una sola velocidad, de doble velocidad y de velocidad variable; los más comunes son los segundos, que arrancan con una velocidad alta pero que disminuye hasta llegar al punto de parada.

Los elevadores modernos son muy cómodos y están diseñados para que las velocidades no se sientan y se puedan hacer paradas casi imperceptibles, que no incomoden a los usuarios de la máquina. También tienen funciones especiales que son controladas desde centrales automatizadas para abrir solo en los pisos autorizados a ciertos usuarios, quienes son detectados por modernos equipos de identificación.

En conclusión, los ascensores son equipos muy útiles que se utilizan en casi todas partes, pero que requieren un mantenimiento constante que se tiene que realizar con empresas especializadas para garantizar trabajos impecables y óptimos resultados. En eso hay que tener sumo cuidado para evitar malos ratos y la pérdida innecesaria de tiempo y recursos.

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