El estrés. Forma parte de la vida de todos. No importa si eres joven o viejo, si trabajas o estás jubilado, todos lo experimentamos.

Aunque tenemos una idea negativa del estrés, no es del todo malo. El estrés nos empuja a rendir, ya sea física o mentalmente. El ejercicio es una forma de estrés físico, que hace trabajar a nuestro cuerpo para fortalecerlo. Y sin el estrés de los plazos, puede ser difícil hacer las cosas.

Aunque un poco de estrés puede aumentar nuestro rendimiento, demasiado puede perjudicarlo. En el caso de algunos tipos de estrés, como los plazos de entrega en el trabajo o los estudios, el estrés puede ser temporal y suele desaparecer una vez que se cumple el plazo. Pero el estrés continuo o crónico puede aumentar nuestro riesgo de diabetes, enfermedades cardíacas, cáncer e incluso muerte prematura.

Nuestro cuerpo responde al estrés poniéndose en marcha. Nos da un impulso de adrenalina, haciendo que nuestro corazón bombee más rápido y respire más deprisa. Antiguamente, esto era útil cuando la mejor respuesta al estrés era luchar o huir.

Hoy en día, no podemos huir del estrés en el trabajo y no podemos luchar contra el estrés diario.  Así que tenemos que esperar a que pase sin que se libere. La falta de liberación es lo que crea el estrés que puede afectar a nuestra salud. Pero hay muchas cosas que podemos hacer para reducir el estrés y evitar el impacto negativo en nuestra salud.

Dormir bien por la noche

¿Alguna vez se ha despertado después de un sueño agitado? Parece que nada puede salir bien ese día. Pero una buena noche de sueño puede hacerte sentir invencible. Cuando estamos cansados, nuestra adrenalina suele aumentar, lo que nos hace más susceptibles al estrés. Dormir lo suficiente es importante para nuestro rendimiento y hará que las cosas que parecían estresantes el día anterior, sean mucho más manejables.

Ejercicio

La actividad física aporta toda una serie de beneficios para el bienestar mental. En lo que respecta al estrés, el ejercicio le ayudará a utilizar esa adrenalina que circula por su cuerpo. Además, la liberación de serotonina y endorfinas que se produce con el ejercicio puede hacer que te sientas aún mejor. Hacer una actividad que eleve tu ritmo cardíaco es genial, pero incluso algo de menor intensidad, como un paseo tranquilo, también puede ayudar.

Meditar

La popularidad de la meditación ha aumentado a lo largo de los años, ya que la gente la busca no sólo para reducir el estrés, sino para mejorar la concentración e incluso el rendimiento. La meditación le enseña a despejar su mente de los pensamientos del pasado y las preocupaciones del futuro para centrarse en el presente. Esto puede incluir concentrarse en la respiración. La meditación puede aportar claridad a tu pensamiento y posiblemente reducir el estrés.

Toma el control

El estrés suele provenir de una sensación de falta de control sobre algo en nuestra vida, lo que nos da una sensación de impotencia. Tratar de encontrar una forma de ejercer cierto control sobre la situación puede ser útil, pero no siempre es posible. Puede que no tengas control sobre los plazos del trabajo, o sobre el hecho de que tu hijo adolescente se lleve tu coche por primera vez. En esos casos, puedes buscar otros aspectos de tu vida en los que centrar el control. Hacerlo puede darte la seguridad de que eres capaz de gestionar los retos de la vida y mantener una perspectiva positiva.

Sonríe y ríe

Siempre sienta bien reírse porque libera endorfinas, al igual que el ejercicio. También se ha demostrado que la risa reduce la ansiedad. Sonreír también puede ayudar. Incluso una sonrisa forzada puede provocar sentimientos más positivos al completar una tarea estresante en comparación con no sonreír.

Socialice

Cuando las cosas van mal, nos gusta saber que es normal. Sólo podemos averiguarlo si pasamos tiempo con otros, hablando con ellos de sus vidas mientras compartimos las nuestras. Pasar tiempo con la gente (incluso virtualmente) puede hacerte más feliz e incluso escuchar una voz familiar puede provocar la liberación de oxitocina (la hormona del amor).

Empezar un diario

Algunas personas lo llaman libro de preocupaciones, en el que escribes las cosas que te preocupan. La mayoría de la gente lo hace antes de acostarse para poder volcar las preocupaciones de su mente en la página. Escribir las cosas hace que parezcan menos importantes. Y es mucho mejor que guardárselas en su interior. Otra idea es escribir algunas cosas que te hayan gustado o que agradezcas de ese día. Esto puede hacer que te centres en los aspectos positivos de tu vida. No importa lo malo que sea un día, siempre se puede encontrar algo bueno en él.

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